Bellingham no puede exigir nada
El inglés es el arquetipo del jugador del siglo XXI, pero lo que consiguió con Ancelotti no es eterno y Jude debe convencer a Xabi como cualquier otro.

Ante todo, y para alejar cualquier duda sobre mis intenciones, quiero decir que me encanta Jude Bellingham. Me parece un futbolista buenísimo, el arquetipo del jugador del siglo XXI con una sutil mezcla de potencia física, de delicadeza técnica y de inteligencia táctica. Creo que lo tiene todo para entrar en el olimpo de las leyendas madridistas. Sus primeros seis meses después de aterrizar en España lo demuestran y siguen dando grandes esperanzas a sus admiradores. Sin embargo, no podemos quedarnos sólo con el buen recuerdo de entonces y afirmar que Bellingham debe entrar sí o sí en cualquier once de Xabi Alonso. De hecho, la primera grieta en la autoridad y el poder del entrenador vasco se vio en el derbi en casa del Atlético. Al mismo tiempo, decir que Xabi tiene un problema con el inglés es ridículo. Simplemente, pienso que no hay que destruir el equilibrio del equipo para hacerle un sitio a toda costa.
Bellingham no ha demostrado la suficiente continuidad en la excelencia como para exigir un estatus de imprescindible a un técnico con el cual lo tiene que conquistar todo. Lo que consiguió con Carlo Ancelotti no es eterno y Jude debe convencer a Xabi Alonso como cualquier miembro de la plantilla. Incluso como Valverde, como Vinicius, como Militao o como Tchaouameni. Porque, ahora mismo, sólo Mbappé y Courtois ya tienen el salvoconducto.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí





Rellene su nombre y apellidos para comentar