Lucho, naciste para jugar con Simeone

Uruguayo, qué pena no recibir en forma de tres puntos tu regalo el día que te despedías del Metropolitano. Fíjate que siempre que te veía en Liverpool o Barcelona pensaba que habías nacido para jugar a las órdenes del Cholo. Tu esfuerzo en la presión, la formar de alargar al equipo con tus desmarques en profundidad, la pausa aguantando la pelota de espalda y, sobre todo, tu voracidad para buscar el gol eran como ver al Gabi de Simeone, pero en punta. Era en esa época el prototipo de Juan Palomo, totalmente diferente a cuando llegaste al Metropolitano.

Fuiste vital para campeonar el año pasado, surtiéndote de balones cerca del área rival y definiendo como lo que has sido, top 5 mundial. Luego has sufrido los vaivenes de esta temporada donde convivías alejado de tu hábitat natural. Llegaron las sustituciones y hubo amagos de que te podías salir del redil con algunos gestos desafortunados. Sin embargo, todo volvió al origen asumiendo tu rol y sumando, aunque fuesen 15 minutos en ese gran último tercio de Liga. Luis, ha sido un placer verte honrar esa camiseta, sabiendo reaccionar en positivo en los momentos de dificultad de esta temporada. Conociendo tu carácter, puedes sumar al pasado campeonato de Liga tu compromiso en esta como tu segundo logro. Uruguayo, para otra vida ya sabes, te vienes antes para el Metropolitano, con tu físico y carácter la puedes liar parda. Sos ADN rojiblanco.