Un mes de locura en África

La Copa de África no defraudó. Futbolísticamente quizá no sea el torneo más completo, pero las historias que encierra son únicas. Senegal conquistó el primer título de su historia y Salah pasó de héroe a villano al quedarse sin lanzar su penalti en la tanda. La CAN llegó entre polémicas de calendario al jugarse en invierno y siguió teniendo notas altisonantes hasta el último día. Un árbitro pitó el final de un partido en el 85' y luego en el 89'. Aquello resultó un escándalo mundial que el colegiado argumentó por un golpe de calor. La noticia más triste fue la estampida previa a un encuentro de la anfitriona Camerún que dejó varios muertos. Las tristes imágenes dieron la vuelta al mundo.

Hubo grandes avances en la actual edición, especialmente en los porteros. El egipció Gabaski, suplente del suplente, estuvo a punto de ser el héroe nacional. Le faltó la última tanda en la final para consagrarse a sus 33 años. Hubo más cosas. Achraf se destapó como un magnífico lanzador de faltas y casi 50 años después un delantero, Vincent Aboubakar, marcó ocho goles en el torneo. Y por supuesto no hay que olvidar la gesta de Guinea Ecuatorial, la Roja de África, el Nzalang Nacional que eliminó a la campeona Argelia y a la candidata Mali antes de caer en la orilla de cuartos ante Senegal. Un mes de puro fútbol en África.