A octavos sin presumir

El Alcoyanazo.- Cuando el extremeño Dani Vega metió un chicharro por la escuadra de Lunin, me entró un escalofrío que me llenó la mente de malos pensamientos. Un déjà vu que hubiese resultado insoportable para los madridistas. Recuerdo que las dos ligas perdidas en Tenerife tuvieron ese guion. Un partido casi idéntico con la cadencia de un simple año. El 21 de enero de 2021 el Alcoyanazo dejó muy tocado a Zidane, que esa noche empezó a pensar que en junio dejaría por segunda vez el banquillo del equipo de su vida. Repetían seis titulares de aquella noche aciaga: Lunin, Militao, Marcelo, Valverde, Casemiro y Mariano. Pues a pesar de estar avisados el equipo jugó en El Collao, abarrotado y festivo tras el vacío escénico pandémico obligado de hace un año, un partido famélico, sin chispa, sin entusiasmo, sin gracia, sin alardes técnicos, sin alegría, sin afán de revancha por lo sucedido hace doce meses... La indolencia es un mal compañero de viaje y el Madrid suele asociarse con ella en este tipo de ‘partidos-marrón’. No generalizo, porque tanto el cuarteto defensivo (Nacho-Militao-Alaba-Marcelo) como Camavinga jugaron como debe ser. Con compromiso y conscientes de que tras lo de Getafe no se podía caer ante un rival de categoría inferior, por mucho que la grada apretase. También es verdad que los que estaban en el campo fueron más honestos que Bale, que se borró de Getafe y Alcoy a pesar de ser el jugador mejor pagado de esta plantilla. Gareth, esta me la apunto de aquí a tu bye bye definitivo el 30 de junio...

Gracias, Raúl González.- En la mágica noche de Reyes Magos hay que reconocer que Raúl González (con ese nombre y ese apellido no podía hacer nada malo contra el Madrid) y José Juan, el verdugo de 2021, se vistieron de Reyes Magos y dieron dos regalos impagables cuando más lo necesitaban. Con 1-1 los presagios eran terroríficos, pero entre el autogol de Raúl González (el tanto hay que atribuírselo a Asensio porque el remate del mallorquín iba a portería) y la salida destemplada de José Juan ante Isco (el veterano portero gallego de 42 años acabó metiéndose él mismo el balón en su portería), se dibujó un 1-3 que dejó a los 4.800 alcoyanos y alcoyanas de las gradas de El Collao con la fiesta aplazada para mejor ocasión. Los rebotes también cuentan en fútbol y esta vez la moneda cayó de cara. A octavos sin presumir.

Bienvenido, Ceballos.- Aparte del pase, lo mejor de la velada para el líder de nuestra Liga fue el regreso a los campos, cinco meses después, de Dani Ceballos. Un futbolista diferente y con magia, que si se pone a tope será junto a Camavinga la gran alternativa a la Santísima Trinidad de la medular. Ceballos le va a comer la tostada a Valverde, que está irreconocible.

Vienen curvas.- Este trabajado y sufrido triunfo permite a la tropa de Ancelotti cargar las pilas de la moral (la merengue) en vista de las curvas que se avecinan. El aguerrido Valencia de Bordalás aterriza este sábado en el Bernabéu; después veremos la atractiva Supercopa de España en Arabia, con ese Clásico del día 12 en Riad y una posible final con los reactivados Cholo Boys o ese Athletic al alza de Marcelino. Luego llegará el cruce de octavos en Copa (mañana será el sorteo) y el Elche en el Bernabéu el día 23 (22ª jornada de Liga). Hasta cinco partidos en apenas dos semanas que pondrán a prueba ese solvente fondo de armario que en Alcoy ha quedado en entredicho. Felices Reyes Magos a todos.