'Carletto' debe ser el nuevo Ferguson

En San Mamés vivimos momentos sublimes. El gol praxiteliano de Benzema (otro más para su prestigiosa pinacoteca), la maravillosa ovación de La Catedral al francés cuando fue sustituido (una vez lo hicieron con mi añorado Juanito y desde entonces tengo un afecto especial por el Athletic Club) y ese abrazo final de Ancelotti con su cuerpo técnico al término del partidazo jugado en Bilbao. No estaba su mano derecha e izquierda, su hijo Davide, que afortunadamente ya ha dado negativo tras pasar por la dura taquilla del COVID. Carlo sabía que ese triunfo, y más ante un gran rival como es el equipo de Marcelino, suponía mucho más que tres puntos. Fue la victoria de la metodología basada en la empatía con un vestuario de veteranos y noveles que le respeta, acepta y obedece a partes iguales.

Ancelotti debería ser el nuevo Miguel Muñoz del Madrid (estuvo 14 años en el exigente banquillo del Bernabéu). O el nuevo Ferguson, si quieren darle una dimensión más internacional. Carlo ha conectado con gente ya de vuelta como Modric, Kroos o Benzema, que ya lo han ganado todo. Pero a su vez tiene el reto de conseguir que chavales como Camavinga, Valverde, Vinicius, Militao o Rodrygo sean el vivero del futuro gran Madrid del lujoso Bernabéu. Si también logra rescatar para la causa a Hazard, habrá que ponerle un monumento en la Puerta 0. Feliz Nochebuena a todos.