Jesús Riaño tendría muy claro que este empate es un triunfo
Empatar ante el Barcelona, aunque no atraviese un buen momento, siempre supone una inyección de moral para el equipo rival. Algo que Osasuna necesitaba.


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Empatar ante el Barcelona, aunque no atraviese un buen momento, siempre supone una inyección de moral para el equipo rival. Algo que Osasuna necesitaba porque en los últimos partidos parecía haber perdido sus señas de identidad. Ante los de Xavi recuperaron la alegría, la presión alta y jugaron a los culés de tú a tú, aunque estos dominaron el encuentro en algunos tramos del mismo. El Sadar vibró y festejó el empate como si de una victoria se tratase. David García, con un cabezazo magistral, anotó el primero y el segundo fue obra de Chimy, con un zapatazo desde fuera del área.
El partido sirvió también para dedicatorias y homenajes. El homenaje al periodista deportivo Jesús Riaño, quien falleció el viernes y por quien se guardó un emotivo minuto de silencio. La dedicatoria fue para Areso. Esta semana sufría una fractura durante un entrenamiento. Los jugadores de Osasuna salieron al campo con una camiseta enviándole ánimos y su compañero David García le dedicó el gol, sacando la elástica con su dorsal que tenían preparada en el banquillo. Seguro que la dedicatoria le habrá servido para reforzar el ánimo que no le falta. Seguramente, Riaño también opinará que este empate sabe a victoria.





