Salvad al soldado Plano

Oscar Plano no celebró el gol de Weissman ante el Alcorcón y no me gustó, y menos todavía que se fuera enfadado y sin corresponder a la afición. Esa actitud displicente no le favorece y no va para nada con la imagen que debe representar tal y como es él, uno de los jugadores que más tiempo lleva en el Real Valladolid.

Es palpable que está lejos de su mejor versión y que dista mucho del jugador de otras temporadas, pero mal haríamos en denostar y enterrar a un jugador cuyo potencial está fuera de toda duda. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse y quién esté libre de pecado que tire la primera piedra, aunque también es verdad que Plano como jugador, igual que cualquiera de nosotros en nuestro ámbito profesional, estamos expuestos a la crítica y como tal debiéramos asimilarla y aceptarla.

Plano se ha borrado de las redes sociales, fantástico si le ayuda, perfecto si eso le hace evadirse de su toxicidad, porque desgraciadamente muchas veces lo son. A veces necesitamos parar en el camino y realizar esa mirada introspectiva que nos ayude a identificar en qué momento estamos. Dejando a un lado el ruido y aislándonos para fijar el objetivo. Y si Óscar Plano está en ese proceso, yo le apoyo y le espero. Porque no ha sido desde que llegó a Valladolid un jugador de los que se escondiera o arrugase, más bien al contrario, siempre me ha parecido de los que ha dado la cara y se la ha partido por el Pucela. Debemos tratar de entender y no perder la perspectiva de que detrás del futbolista también está la persona. No ha sido un verano y un cierre de mercado fácil para el jugador, pero hay que mirar hacia adelante. El Real Valladolid necesita a Óscar Plano y Óscar Plano necesita al Real Valladolid. Entre todos y por el bien de todos deberíamos poner todos de nuestra parte para tratar salvar al soldado Plano.