Mbappé quiere seguir los pasos de Cristiano

Kylian sueña en blanco y nada ni nadie le va a apartar de ese deseo. El crack francés es consciente de que ahora es el mejor momento para dar su ansiado salto al Real Madrid. El equipo vuelve por fin en septiembre al Bernabéu y sabe que Ancelotti es un entrenador con mano izquierda y asociado a ese gran sueño que tiene el parisino: la Champions. Carletto ha ganado tres como entrenador y dos como jugador, por lo que le será fácil aleccionar al chaval hacia la ruta dorada de la Orejona. Es normal que Mbappé quiera acelerar los plazos. Sabe que en el fútbol de un día para otro pueden pasar muchas cosas y estar otro año en París soportando la presión de Al Khelaifi, Leonardo, la afición del PSG y la propia prensa deportiva francesa le resultaría insoportable.

Es cierto que Pochettino va a disponer de un grandísimo proyecto deportivo con los fichajes de Donnarumma, Achraf, Sergio Ramos y Wijnaldum, aparte de la renovación de Neymar para los próximos años. Pero el problema no es que un PSG más poderoso haga cambiar de opinión a Mbappé, dado que él tiene en la cabeza ser el nuevo Cristiano en el modernizado y futurista Bernabéu y sabe que el impacto mediático y jerárquico del Madrid no lo tiene ningún otro club. Que nadie olvide que Cristiano ya había ganado una Champions y un Balón de Oro en el United, lo que no evitó que mantuviese su deseo de llegar al Madrid y convertirse en un jugador legendario con sus 450 goles, cuatro Champions y cuatro Balones de Oro. Mbappé se imagina dando sus galopadas brutales por la banda del Bernabéu y el estadio en pie. Eso no tiene precio y nunca lo tendrá en el Parque de los Príncipes. Por eso entiendo las prisas de Kylian. Cuanto antes se cierre su fichaje, mejor.