El peligro de la alfombra roja

Nada más terminar la gesta contra Alemania, Inglaterra era un clamor. Al delirio de una victoria cocinada durante más de 50 años se le sumó, como gasolina al fuego, la goleada ante Ucrania. Con las semifinales y la final en Wembley y sin que las aficiones visitantes puedan viajar hasta Londres, nada parece interponerse entre los Three Lions y el trofeo, que ven a Dinamarca como un rival menor. Los inventores del football no deben, sin embargo, olvidar la norma oculta de su deporte: nada está escrito, todo puede pasar.

No en vano llevan desde que se empezó a competir a nivel internacional sin una sola Eurocopa que llevarse a la boca. Y eso que, edición tras edición, en Inglaterra se escucha aquello de Esta vez sí. Por ahora, todo son sonrisas, menos la cara de Southgate, al que solo le anima el delirante Sweet Caroline que acompaña cada victoria en Wembley. Él sabe mejor que nadie lo fácil que es tropezar en el último instante con esa alfombra roja que tienen ante sí.