Mi querida España

Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. De tu tardía siesta, ahora te despiertan goles de futbolistas. ¿Dónde están tus ojos?, ¿dónde están tus manos?, ¿dónde tu cabeza?

Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. De las piernas inquietas, del tiqui taca y las ocasiones marradas que merecieron una goleada. ¿Quién pasó tus nervios?, ¿quién sufrió en la prórroga con el fantasma de la maldición de cuartos?

Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. Equipo de palabra, dueño del balón, dulce tu promesa. Sufrimos contigo y disfrutamos contigo.

Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. Llegar a una tanda de penaltis es una lotería, pero Suiza no lo merecía. España, tus manos son las de Unai Simón, tus ojos los de Oyarzabal y tu cabeza la de Luis Enrique.

Nuestra querida España, papá. Seguimos para bingo, Carlitos. Wembley nos espera. ¡Gracias Lucho! ¡Tu suerte es la nuestra! La suerte de nuestra querida España. La España de Cecilia.