¡Ay si el VAR hubiera entrado el lunes!

Se relamía el Sevilla saboreando un triunfo a domicilio ante el Real Madrid que se resiste desde hace ya más de 13 años. Liderado por dos viejos rockeros como Fernando y Rakitic, a los que los 33 años que marcan sus carnés de identidad no les hacen justicia, los de Lopetegui rozaron una victoria que los hubiera metido en una pelea que parecía olvidada desde el tropiezo ante el Athletic del pasado lunes. Pero ante el Real Madrid siempre le acaba pasando algo a un equipo que sigue mirando a los ojos a los gigantes del campeonato, pero al que aún le falta un punto, quizás de maldad o quizás de terminar de creer en sus opciones, para aspirar a cotas mayores.

También deja claro el partido que la semana de depresión que se ha vivido en Nervión hubiera sido muy distinta si González González hubiera estado al frente del VAR ante el Athletic. De inaudito se puede calificar que un penalti a favor del Real Madrid acabe siendo señalado a favor del Sevilla, pero era lo que había que señalar. Del mismo modo que nadie entiende que hace una semana Del Cerro Grande ni siquiera instara a Gil Manzano a ver las manos de Balenziaga que empezaron a apear al Sevilla de una pelea por el título de la que ya se despide definitivamente. ¡Ay si hubiera entrado entonces el VAR! Orgullo, todo el del mundo. Pero su pizca de resquemor nadie se la quita al Sevilla.