Que la salud respete a 'los cuatro'

El ritual es tan viejo como el fútbol. ¿Quién es el favorito de esta Liga? ¿Y el de la Copa de Europa? La criba empieza a comienzos de la temporada y la pregunta se repite periódicamente hasta alcanzar su apogeo en la recta final, cuando muchos de los favoritos han fracasado en el intento. El Madrid sigue en la ruta de las dos principales competiciones. No se le consideraba primer aspirante en la Liga de Campeones y muy pronto concedió tanta distancia al Atlético de Madrid que sus posibilidades se rebajaron al mínimo. Pero la temporada sigue y el Real Madrid mantiene su cabalgada.

Viniendo desde atrás, se suele decir cuando un equipo, un atleta, un ciclista, un caballo remonta posiciones y empieza a asomar la cabeza antes de la llegada. En ese momento se encuentra el Madrid, cuando solo faltan dos meses para atrapar los títulos. Avanza, pero no ha adquirido la condición de favorito. Es un tapado, un tapado que detesta esa condición, porque el Madrid es orgulloso por naturaleza. Golpea con el escudo y el palmarés.

Eliminado en octavos de final en las dos anteriores ediciones de la Copa de Europa, ya alcanzado los cuartos de final. Le queda el desnivel máximo, los cinco partidos que le separan de un nuevo título, después de los cuatro que consiguió en la década precedente. Tampoco era el favorito en algunas de aquellas temporadas, ni en 2014 con Ancelotti en el banquillo, ni en dos de las tres que ganó con Zidane al frente del equipo, en situaciones más desaconsejables que la actual.

En Liga. En la Liga sufre para ganar un alto porcentaje de partidos, pero ha encontrado un sólido ritmo de persecución. Y cuando el Real Madrid persigue, la cosa se pone seria. Tanto en la competición europea como en la española, su ritmo está dictado por cuatro jugadores. Casemiro, el más joven, tiene 29 años. Modric, el mayor, ya está en los 35. En medio, Benzema (33 años) y Kroos (30). Tres son centrocampistas y el cuarto, Benzema, es un delantero que volantea como nadie.

Son cuatro jugadores extraordinarios. Han rendido unos servicios impagables al Real Madrid, y todavía lo hacen. Más que eso, su rendimiento esta temporada es insuperable, no importa la edad que tenga, ni el agotamiento al que están obligados. No tienen sustitutos, nadie comparable a ellos. Otra particularidad les distingue: han establecido un perfecto grado de comunicación entre ellos, la clase de milagro que el fútbol procura de vez en cuando.

Ahora que el Madrid dispone de escasos recursos entre los suplentes, estos cuatro futbolistas se han exprimido para elevar aún más sus prestaciones. Volvieron a demostrarlo en Balaídos, donde su magisterio se acreditó en el primer tiempo, antes de perder gas en el segundo. Quién se lo puede reprochar a unos futbolistas que no tienen el menor descanso en el calendario más opresivo que se recuerda.

El 'sprint final'. La cabalgada del Real Madrid dependerá fundamentalmente de la respuesta de Casemiro, Modric, Kroos y Benzema. No hay duda alguna de su jerarquía. Están impecables los cuatro. Con ellos, el Madrid es un tapado temible para cualquiera. Sin ellos, o sin uno de ellos, la carrera le resultará demasiado larga, casi imposible de ganar. Y si ese alguien es Benzema, el muro resultará infranqueable. Que la salud les respete. Es la cuestión principal si el Madrid quiere acelerar su tranco en la llegada.