Un león voraz fulmina a The Walking Cádiz
El Athletic cuajó uno de los mejores partidos de la era reciente y pudo completar una goleada de escándalo en Cádiz. Muniain y Berenguer, grandes triunfadores.

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Pues sí, el Cádiz se coló en el tráiler oficial de la nueva temporada de The Walking Dead y el equipo de Cervera fue un grandísimo actor y se ciñó al guion. Un verdadero zombi en manos de un titán llamado Athletic, que cuajó el partido más completo en muchísimos años, décadas casi. Desde el inicio no dejó ni respirar a los amarillos. Todo funcionó como un reloj y tal vez ese descanso del viernes 49 días después ha despejado la cabeza de un equipo muy saturado con tanto estrés. Nada que ver con el juego del jueves ante el Levante en la ida de las semifinales de Copa y, por supuesto, el de la primera vuelta, ante un Cádiz con nueve, aunque en aquella ocasión la derrota fue inmerecida. Puede decirse que fue otro de los ingredientes el partido de hoy: la sed de vengar aquella injusticia.
Muniain y Berenguer hicieron diabluras. El recital de pases y caracoleos del capitán dibujaron casi los mejores 90 minutos de su carrera. ¡Ocho asistencias en menos de un mes! Más que en cualquier otro curso completo. Cogía el balón y tenía un solar a su lado. Cuando empezaban a encimarle, soltaba la bola al compañero más apropiado. Y Berenguer, discutido en los últimos tiempos por su alto coste, se involucró mucho más en el juego desde la zona diestra, con asociaciones prodigiosas y presencia en el área. Su segundo gol es de puro crack: la paró muy dulce con la izquierda y definió con la derecha picadita ante el cantarín Ledesma. Más que Conan, el meta amarillo fue una ovejita desnutrida. Álex estaba pletórico, ya es el máximo goleador del Athletic en esta Liga junto con Williams y el tercer artillero del equipo en la temporada, tras Raúl García (vaya colección de robos en la Tacita de Plata) y el propio Iñaki (explosiva carrera para definir). El exjugador del Torino rozó el 'hat-trick'.
De saque, Fali y Garrido en medio fueron torturados por la enorme fluidez visitante, siempre con apoyos activados y una precisión suiza en los metros finales. ¡Qué dinamismo! Cervera no daba crédito. Activó cuatro cambios en el descanso, algo pocas veces visto. Vimos al Athletic de los sueños, el que puede disparar la ambición de un triplete. Si hace poco se celebraban 90 años de la mayor goleada en Primera, un 12-1 al Barça, dio la sensación en la noche más plácida, casi carnavalesca y de chirigota en el Carranza, que si hubiera necesitado 12 de diferencia el Athletic, que no marcaba tres goles fuera de casa en la primera media hora de partido desde hacía 18 años, los habría ligado. Todo fue perfecto, redondo, el círculo ideal. Hasta dejaron la portería a cero al fin. Son de esas noches que anímicamente refuerzan la posición de un grupo que no deja de sorprendernos. No hay más que ver los abrazos de Marcelino a sus jugadores, especialmente el cariñoso con Raúl, cariacontecido por ser sustituido. Hasta Ibai se pudo sentir de nuevo futbolistas, una agradable sensación que no tenía desde el 19 de julio ante el Granada, siete largos meses atrás. Si parecía que el equipo se estancaba algo tras el éxtasis de enero, se regenera hacia cualquier cima que se proponga. El Athletic deleita de tal manera que tal vez por eso LaLiga le puso dos partidos en tres días en marzo, ante Atlético, el aplazado por 'Filomena', y Celta. Se cuentan las horas para ver la siguiente exhibición. Finalmente la LFP rectificó, fue un lapsus. Estos chicos de rojo y blanco son humanos, aunque no lo parezcan, y necesitan descansar como todo hijo de vecino..



