El partido es la exploración a Aspas

Es muy raro que Iago Aspas pida el cambio. Que lo haga de forma tan rápida y con esa resignación es para echarse a temblar. Desde ese momento ya nada importó. El celtismo vive pendiente de la exploración de los servicios médicos al moañés, con el miedo en el cuerpo a que se trate de algo grave y con la esperanza de que todo quede en un susto. Su pérdida es irremplazable para cualquier equipo de LaLiga, pero es que para el Celta supone perder una parte de su escudo.

El Celta no estuvo cómodo en ningún momento contra el Real Madrid. Y eso que empezó con una gran acción entre Nolito y Aspas. El moañés superó a Courtois, pero Nacho despejó bajo palos para armar la jugada que dio lugar al 1-0. A partir de ahí, los vigueses no supieron cómo hacer daño. No había espacio por dentro y apenas lo intentaron por fuera. A los de Coudet les faltó mayor ritmo y precisión en la circulación. Sea como fuere, lo único que importa ahora en Vigo es saber qué tiene Iago Aspas. No hay mayor preocupación. Todas la plegarias en las Rías Baixas irán dirigidas a que el moañés esté sano y salvo.