El penalti "claro" de Hernández Hernández

Velasco Carballo le dijo a los árbitros hace pocas semanas que los contactos en el área deberían ser “claros” para castigarlos con penalti. Fíjense si el de Gayà a Griezmann fue “claro” (ironía) que Hernández Hernández no había pitado el que finalmente señaló sino otro (por aparente empujón) que no lo fue. El canario, como le explicó a Gayà y este después relató en televisión, lo que castigó en directo fue un empujón del lateral a Griezmann, de ahí la tarjeta roja, y cuando el VAR le aconsejó que fuera a revisarlo, Hernández Hernández rectificó su decisión... pitando otro penalti por un contacto, esta vez entre piernas, que en vivo no le había parecido “claro”. Así, como dijo en Movistar Ricardo Arias (521 partidos jugados en Primera División) y en el Carrusel de la SER Iturralde González (291 partidos dirigidos) “no hubo penalti”.

Esa acción alteró el orden del partido, aunque no descentró a un solidario Valencia, que jugó en el Camp Nou el mejor partido de la era Gracia. No solo supo defenderse (a excepción de los desajustes en el 2-1) sino que suyas fueron las mejores ocasiones de la tarde (¡Cheryshev!). La lectura del partido de Gracia y sus jugadores fue la correcta, casi perfecta. Al descanso bien podrían haberse ido con una ventaja de más de dos goles. Maxi Gómez tuvo el 0-2 en la jugada anterior al penalti mencionado y el 2-1 llegó tras perdonar Cheryshev el 1-2. Aún así el Valencia siempre creyó en sus posibilidades, liderados por Guedes, que tuvo el desequilibrio que de él se espera, y por Gayà, cuya sola presencia da otro empaque al colectivo.