Son etapas que generan estrés

El primer esprint de la Vuelta 2020 llegó el cuarto día, con un Bennett excelso que remató el brillante trabajo de su equipo, el Deceuninck, en los kilómetros finales. La escuadra belga es especialista en este tipo de finales y su esprínter demuestra que a día de hoy es de los mejores del mundo. Ya mostró su potencial en el Tour, con dos etapas y maillot de la regularidad, y ahora otro triunfo en una grande esta temporada. Él y Ackermann son los grandes nombres para las volatas. Junto a ellos, hay varios jóvenes (Philipsen, Thijssen...) que se quieren hacer un hueco entre las estrellas para este tipo de llegadas.

Aunque lo pueda parecer, no fue un día de total tranquilidad entre los favoritos a la general. Son jornadas de mucho estrés y nervios en la que los líderes tienen más que perder que de ganar. Eso te genera nerviosismo y acabas muy cargado, especialmente en el cuello. No hubo abanicos, pese a que se rodó a 50 km/h, ya que el viento, habitual en esta zona, respetó. Este sábado el recorrido es ideal para una escapada, y no se formará tan fácil como la de ayer, porque saben que esta podrá llegar.