Del desborde de Adama al fútbol directo perfecto de Ucrania

Luis Enrique puso juntos a Adama y Ansu Fati y el extremo del Wolverhampton estuvo más fino que el delantero del Barça. Adama Traoré dio un curso intensivo de cómo debe jugar un extremo. Y no lo hizo un rato, como revulsivo, lo hizo durante los 90 minutos. Encara siempre y casi siempre se va. Y desborda al rival con regates por fuera, la manera más difícil de superar al rival. Adama encara en parado, en velocidad, se lleva al rival colgado, pero se va y saca el centro. Es un espectáculo.

España tuvo el dominio y las ocasiones y no fue capaz de marcar a una Ucrania encerrada en su área. Y los ucranianos, en una acción de juego directo perfecta (lanzamiento en largo del portero, duelo ganado de cabeza, segunda jugada, pase vertical y en profundidad, conducción rápida, tiro y gol), se puso por delante. Eso es el fútbol. Un equipo que se pasa todo el partido en fase defensiva, puede ganarlo. Y así ganó Ucrania. Pero la España de Luis Enrique está en el buen camino. Jugando así y creando las ocasiones, ya llegarán los goles. Y las victorias.