El interrogante de Adama Traoré

El viaje a Kiev devolvió a España a la duda, desafilada arriba, caída por un fallo defensivo en cadena. Si el duelo ante Suiza se pudo entender como un aviso, la derrota contra Ucrania expone la problemática del gol y de la falta de creatividad interior ante rivales cerrados. Se le hizo bola el partido a España, que solo encontró en Adama Traoré soluciones episódicas para desarticular el entramado de Shevchenko. No hay ningún gesto demagógico en el fútbol del extremo. Nunca se detiene en preámbulos, es pura explosividad, desborde (10 regates completados) y verticalidad. En el uno contra uno resultó imparable, con uno o dos zagueros por delante. La Selección no puede renunciar a estas cualidades tan extrañas en su perfil habitual, pero es obligación de Luis Enrique dar un contexto que integre a Adama en la dinámica de juego sin limitar a otros.

Abierto en la derecha, Adama Traoré se impuso continuamente a su par. Sobol pasó el trago como pudo. Su participación fue altísima —67 toques de balón— y España siempre tuvo pista por su lado. Sin embargo, la singularidad de su estilo necesita un encaje adecuado en la propuesta global. Adama se fue muchas veces de su marca y sacó hasta 12 centros al área, pero solo cuatro llegaron a un posible destinatario. La falta de un delantero referencia recorta su amenaza en este tipo de acción. Tampoco los interiores pisaron el área como deberían. Asimismo, su presencia moderó en exceso las apariciones ofensivas de Jesús Navas. El lateral no disponía de espacio al no ocupar casi nunca Adama carriles más interiores. Cuando el extremo se cerró (ver captura), Navas sí pudo llegar. Son estas las cuestiones que demandan automatismos más claros para el beneficio colectivo. La eclosión de Adama en la Selección, que nadie puede discutir, tampoco ante Ucrania al ser el jugador más peligroso en el ataque, ofrece también una serie de interrogantes. La respuesta oportuna a los mismos dictaminará si Adama puede ser algo más que un recurso extraordinario en esta equipo.

Movimiento de distracción

Adama Traoré se ofrece por dentro a Canales y habilita el desmarque de ruptura de Navas. Le faltó repetir más este tipo de apoyos.