Messí sonríe con Argentina

Y un día, Messi volvió a sonreír. Tras unos meses convulsos en Barcelona, Argentina y la selección son una bocanada de aire fresco para un jugador que volvió a definir, esta vez desde el punto de penal, un partido que se le complicó al equipo de Scaloni.

Argentina no jugó bien. Se topó con una Ecuador que, de la mano de Alfaro, sabía a lo que iba a la Bombonera. Pierna fuerte en todos los contactos y duelos individuales, fuerza y pelota parada, cortar el juego de Argentina (algo a lo que ayudó bastante el sistema elegido por Scaloni).

El técnico tiene mucho trabajo, pero él mismo avisó que esta doble fecha de Eliminatorias no iba a ser fácil. Los jugadores llegaron hace dos días, no estuvieron juntos y casi ni entrenaron. Buscar una idea y plasmarla tan rápido, es complicado.

¿Pudo tomar otras decisiones Scaloni? Por supuesto. Es verdad que el técnico no estuvo fino en los cambios y que todos teníamos en la cabeza la entrada del Papu Gómez en el segundo tiempo para que Messi tuviera más socios, pero se decidió por Salvio. Uno de los grandes problemas de Argentina fue la actuación en el medio del campo y la actuación del dúo Paredes - De Paul, que no se escalonaron y siempre compartieron alturas, dificultando la salida del equipo.

En definitiva, las Eliminatorias son largas y siempre es mejor empezar ganando. El año pasado Argentina perdió en su debut contra Ecuador como local y se sufrió durante dos largos años. Ahora, la base está y hay que trabajarla. Próxima parada: la altura de La Paz.