1-0, el dudoso sello del Barça de Setién

1-0 al Granada en su debut, 1-0 a la Real Sociedad antes del confinamiento, 1-0 al Athletic para seguir vivo en LaLiga... Eso, los días que gana. El Barça de Setién, que vino prometiendo Disneylandia y que aseguró que se iba enfadado cada vez que su equipo jugaba mal (debe estar entonces subiéndose por las paredes), sufrió hasta el extremo para seguir agarrado a LaLiga. Setién no sabía dónde llegaba, pero por eso mismo no debió prometerlo. Este Barça no da para más. Es un equipo cansado, como su proyecto, aunque hay que reconocerle el orgullo de sus jugadores ganadores (Piqué estuvo inmenso), que se lo van a dejar todo (algunos como Suárez puede que hasta la salud) para ganar LaLiga. Jamás se abandonan y eso también tiene su mérito.

Pero la cocktelera hay que agitarla. Salta la vista que es una urgencia poner a los jóvenes. Caiga quien caiga. Y es una evidencia que Riqui Puig es un jugador más vertical que Arthur y que Ansu, a día de hoy, le da más al Barça que Griezmann, un estrellón que sin embargo anda mustio porque, seamos justos, no juega en la posición que pueda ser determinante. No se puede jugar sufriendo al fútbol. Amarga. Y como el fútbol también son méritos, la media hora de Ansu y Riqui Puig le dio un poquito de pimienta a un equipo que ya boquea para llegar a la meta. Aunque el partido, por cierto, lo salvó Rakitic. El croata merece un reconocimiento. Por su inteligencia en la acción, que leyó antes que nadie en la recuperación, el apoyo con Messi y en la definición. Pero, sobre todo, por su respeto a la camiseta.