El juego de equilibrios y de egos de Diego Pablo Simeone

Simeone lleva ensayando tres partidillos con Marcos Llorente de delantero. Por lo visto, quiere aprovechar su gran disparo y su gran despliegue físico para realizar el repliegue intensivo que realiza regularmente el Atlético, además de la presión sobre la zona de iniciación del adversario que también hace, aunque menos. En esos tres partidos de entrenamiento, Marcos ha convertido tres goles y ha dado una asistencia.

Los otros compañeros que sí juegan de segunda punta se encuentran un poco perplejos con la decisión del entrenador. Morata, Vitolo y Lemar, que podrían actuar de acompañantes de Costa perfectamente, pero parece que serán suplentes en el redebut liguero en San Mamés. Si en las once jornadas que restan en el once titular jugarán Costa y diez más, en el amplio banquillo del nuevo fútbol estarán Vitolo y diez más. La ausencia de Joao Félix por sanción ante el Athletic también le sirve al entrenador del Atlético para hacer este experimento con Llorente.

Que El héroe de Anfield debe tener sitio en el equipo es obvio, pero en el juego de equilibrios y de egos que debe hacer, el Cholo solo le ha encontrado hueco de delantero. No quiere contrariar a Thomas, que ya no tiene un pase, ni a los capitanes Koke y Saúl. Hacer la alineación con tantos buenos futbolistas en tus filas es complicado. El capitán Giménez se veía suplente y le cantó las 40 al míster y quien vuelve al banquillo es Felipe después de haberse ganado el sitio. Y Mario Hermoso está enorme, para ser titular, pero lo de sentar a Savic no debe ser fácil. Eso sí, para meter a Llorente en un sitio que no es el suyo (¡pero seguro que marca en San Mamés!), a Simeone le cuesta menos dejar fuera a Morata, Vitolo y Lemar, que anda muy quemado también. Por no hablar de Saponjic. ¿Saponjic? ¿Saponjic? Me suena...