El mundo de Roncero

El Madrid es mi razón de ser y la de millones de aficionados en todo el mundo. Cargamos una mochila maravillosa con 13 Copas de Europa y 33 Ligas. La vida sigue siendo blanca y bella...

Autor: Tomás Roncero

EL MUNDO DE RONCERO

El Athletic, testigo de la última Liga de Pirri

Un 18-M se ganó una Liga increíble en la última jornada, después de una disputa excitante con la Real. El Madrid ganó al Athletic 3-1: Pirri cerró el marcador en su último partido de blanco...

El Athletic, testigo de la última Liga de Pirri

El 18 de mayo no sólo está en el santoral de los madridistas por el irrepetible 7-3 al Eintracht en la histórica final de la Copa de Europa jugada en Glasgow hace 60 años. También en un 18-M, pero de 1980, se ganó una Liga increíble en la última jornada, después de una disputa excitante con la Real Sociedad de Arconada, Górriz, Zamora, Perico Alonso, Satrustegui y López Ufarte hasta el último partido. Durante 32 jornadas los donostiarras estuvieron en la cumbre gracias a ese portero que parecía impenetrable (sólo encajó 20 goles en la competición). Pero el Sevilla de Bertoni les ganó en la penúltima jornada en el Pizjuán (¡y eso que se quedaron con nueve en el campo!) y el Madrid llegó al Bernabéu el último día, ante el Athletic, dependiendo de sí mismo para ganar el título. Además, la Real venía de llevarse un palo, precisamente en el Bernabéu, dado que dos semanas antes había jugado con el Castilla la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, viendo como el filial madridista le eliminaba al levantar el 2-1 de Atocha con dos goles de Paco y Bernal. López Ufarte falló esa tarde de sol y locura adolescente un penalti… Ese Castilla ‘matagigantes’ acabó jugando la final ante el propio Madrid (6-1 para los mayores) en un hito histórico para cualquier cantera de un club de fútbol.

Pero volvamos al Madrid-Athletic de Bilbao de la jornada 34 de aquella Liga inolvidable. Este servidor, que había cumplido 15 añitos nueve días antes, logró comprar una entrada infantil (25 pesetas de la época) y, contra la opinión materna porque le parecía una locura que fuera yo solo, me crucé Madrid entero en dos autobuses (P-18 y el 27) para llegar al santuario del Bernabéu y disfrutar in situ del alirón. Marcaron el onubense Ángel e Illa, illa, illa Juanito ‘Maravilla’. Apretó Dani con el 2-1 y, no podía ser otro, el gran Pepe Martínez ‘Pirri’ puso el 3-1 de la sentencia. Era su último partido oficial con el Real Madrid (sobre un total de 561) y su gol de blanco número 172. Pirri fue mi primer ídolo y esa tarde de primavera me ganó el corazón para siempre. Era su décima Liga en sus 16 años en el club por el que se partió la cara y el hombro, hasta ganarse la Laureada del Real Madrid concedida por Santiago Bernabéu (Goyo Benito también la tiene). El ceutí dijo adiós como los grandes. Con un título más y dejando su sello en la conquista.