Boca y una fiesta completa

La previa fue una fiesta. Maradona copaba todas las banderas y los cantos de los hinchas. La llegada de Dalma y su nieto Benjamín lo emocionó. El beso con Tevez auguraba una noche ilusionarte para el pueblo azul y oro.

El gol de Atlético Tucumán hizo explotar La Bombonera. El empate de River bajó los ánimos y le metió nervios a los jugadores. Boca no lograba hilar juego, los hinchas seguían alentando. Russo movía el banco y el hincha se volvía a ilusionar. Cantaba, saltaba, sufría y escuchaba el partido de River por radio con sufrimiento.

Hasta que llegó Tevez. El Apache culminó un final de Superliga espléndido con un derechazo para que la cancha explotase. Una cancha que ya no prestaba atención al partido. La Bombonera se trasladaba a Tucumán.

Y llegó el final. Boca festejó. Russo festejó. La Bombonera festejó. No es una revancha, es un regalo para el hincha. Boca se vuelve a coronar.