El Metropolitano ya es el Calderón

Partidazo. Las apuestas daban como vencedor claro al Liverpool. Nadie daba un duro por el equipo rojiblanco. En la clase de mi hija hicieron una porra y sólo un par de chavales pusieron como ganador al Atlético. Había resultados que dejaban la eliminatoria sentenciada a favor del conjunto visitante. Mi hijo también me preguntaba si era tan claro que el conjunto inglés era mejor, puesto que nadie daba un duro por el Atleti. Y en muchos trabajos, desde que salió el sorteo, se repitió una y otra vez lo de “otro año será, tendréis que esperar”. Eso dijeron los más respetuosos. Los menos vaticinaron vapuleo inglés desde el primer minuto. Hubo que tener paciencia y esperar. Apenas abrir la boca. Que todo el mundo diera por eliminado al Atlético de antemano era positivo. Mucho. Pero si hay un equipo que sabe jugar en casa estas eliminatorias es el conjunto de Simeone. El Liverpool se fue sin tirar a portería. Acorraló al Atleti una y otra vez, lo intentó por derecha y por izquierda, pero Oblak no tuvo que realizar ninguna parada prodigiosa. Ganó el Atlético porque sólo hay un equipo capaz de conseguir estas gestas. Ganó el equipo por fe, por corazón, también por juego. Fue un 1-0 y el Atlético tuvo incluso ocasiones para hacer un segundo gol. Toca callar. Y esperar. De momento, los atléticos disfrutamos de una gran noche, de esas que envidian los que estaban deseando que el equipo se estrellara. 

Metropolitano. El Wanda Metropolitano ya tiene otro gran partido. Ya es el Calderón. El Cholo pidió un estadio lleno y una gente entregada y la gente respondió. Recibí multitud de mensajes durante el día. De mis colegas de la peña de Lorca (infatigables siempre), de mi amigo Jesús, de Maqueda, quien, junto a Roberto, se preparó desde primera hora para la batalla. O de Jose, de Guadalupe. El negocio no era lo importante. O ese italiano al que el Atlético le cambió la vida. Iulius viajó desde Bari, como ha sucedido en otros grandes partidos. Y así tantos y tantos otros. Esta cita estaba marcaba en rojo en el calendario. El Atlético por encima de todo. Enhorabuena a esta gran familia atlética. Europa entera hablará de este 1-0 y de que el Atlético fue el Atlético, un equipo al que para ganar hay que echarle muchas cosas.
Costa. El delantero rojiblanco volvió a jugar tras cien días sin hacerlo. Su último partido fue ante el Español el 10 de noviembre del año pasado. El gran reto de Diego Costa desde que se conoció que el Liverpool era el rival en Champions fue jugar este partido. Y cumplió su reto. Disputó la recta final del encuentro ante el conjunto inglés y su sola presencia contagió a la grada y a sus compañeros. El Atlético se rearma y Simeone ya tiene a uno de sus preferidos. Costa se perdió la pasada temporada el choque de vuelta de Champions ante la Juventus. Lo lamentó durante mucho tiempo. Ahora no sucederá lo mismo y podrá estar en Anfield.

Anfield. Hace diez años el Atlético aguantó como pudo en Anfield y Forlán marcó en la prórroga el tanto que clasificó al equipo madrileño. Fue el mejor cumpleaños de mi vida y ninguno de los que estuvimos allí olvidaremos ese momento mágico. Este Atlético comenzó ahí. Esta etapa gloriosa se inició con el 2-1 en Anfield. Después el Atlético ganó la Europa League en Hamburgo y posteriormente Simeone ha hecho historia en el Atlético. El partido de vuelta será complicado. Nos lo recordarán todos, los propios y todos los que deseaban que el Atlético se diese el batacazo en el Wanda Metropolitano. Todos tendrán que esperar tres semanas para que el Atlético doble la rodilla. Porque este equipo consigue lo imposible, que el campeón de Europa apenas creara peligro, que el gran Liverpool se fuera de Madrid sin hacer un gol. El Atlético aumenta su leyenda.