Hicham pone algo de esperanza

Sucumbió el Málaga en Elche ante un rival que hoy por hoy está dos peldaños por encima. El de anoche fue el Málaga de los peores días. Plano, sin presencia en ataque y timorato en defensa. La única noticia positiva la dejó Hicham. En mitad del caos institucional que es el club, la proyección de hombres como Antoñín, Keidi Bare e Hicham pone algo de luz entre tantas sombras. El marroquí volvió a ser el mejor de los blanquiazules. Su velocidad y desborde salieron a relucir una semana más. Si el Málaga sabe cuidarle, tiene ahí un proyecto de muy buen futbolista.

El cierre del mercado deja una fotografía de la plantilla algo mejorada con respecto a la del primer tramo de temporada. Pellicer dispone ahora de un profesional más (Antoñín), han salido seis futbolistas que no contaban (los tres no inscritos, Keko, Lorenzo y Hugo Vallejo) y han aterrizado en Martiricos Tete Morente y Sergio Buenacasa. El balance, a priori, es positivo dadas las tremendas limitaciones económicas y el desastre absoluto que es el club. El jeque sigue en su mundo, ajeno a la desoladora realidad, y Richard Shaheen y los abogados que no se despegan de su lado sólo han dejado certezas de un desconocimiento total de qué es y cómo se gestiona un club de fútbol.