La censura sospechosa de Aleix Vidal y el arte de Soldado

La crítica pública

En lo futbolístico, Asier Garitano no engaña. Por su compromiso y conciencia defensiva es un entrenador de un perfil tan asentando como pragmático. El Alavés conocía al técnico que contrataba en verano por lo que a nadie le conviene equivocarse. Aleix Vidal censuró sus cambios contra el Betis, más bien su propia sustitución por Pere Pons en el minuto 80, cuando el equipo babazorro tenía un jugador más. Aunque justo después dio entrada a Burke por Wakaso, quizá la decisión fue una señal de conservadurismo. Garitano ha realizado este curso modificaciones de carácter defensivo ante Espanyol, Atlético, Eibar y Leganés con empate en el marcador o frente a Levante, Celta, Mallorca y Valladolid con ventaja momentánea. La crítica de Vidal se puede sostener desde la trayectoria de la temporada, pero resulta sospechosa por hacerla pública al sentirse él como damnificado. Su discutible actitud contrasta con los firmes principios de Garitano.

Los cinco del Athletic

Con el mismo apellido y similares postulados que los de su homólogo en el Alavés, Gaizka Garitano repitió el sistema de tres centrales y dos carrileros del Bernabéu. El Athletic le está tomando el pulso a esta estructura y completó una notable primera parte en Sevilla. Su posicionamiento, orden y espíritu solidario entorpecen la ofensiva de los rivales, guarda mejor el área con Yeray, Núñez e Íñigo Martínez y aviva a Capa y a Yuri en ataque. El Sevilla sólo reaccionó tras el descanso al equiparar su dibujo al del conjunto vasco con Navas y Ocampos como líderes, pero la estadística avala la apuesta de Garitano. El Athletic apenas recibió nueve remates en contra, la mejor cifra de un visitante en el Pizjuán. Garitano avisó que esta variante es pasajera, pero su utilidad está demostrada y acentúa la solvencia de su equipo, el quinto menos goleado de las cinco grandes ligas europeas.

La astucia del veterano

Ante la incertidumbre Vicente Moreno también probó con una zaga de cinco en Granada, pero no contó con el factor Soldado. A sus 34 años dio una lección de astucia y personalidad para leer lo que necesitaba el partido. Cada movimiento suyo entre centrales o entre el central y el carrilero provocó una sacudida en el Mallorca. La jugada del gol de Montoro no se entiende sin su contribución decisiva. Victor Díaz fijó al carrilero Lago Junior —a su espalda pasaron demasiadas cosas—, Puertas sacó a Raíllo de zona y Soldado se metió en el hueco libre a la izquierda de Sedlar para convertirse en el asistente final. Tuvo una mañana extraordinaria como pasador: tres entregas previas a remate, nueve pases exitosos en zona ofensiva...

Desde la banda

Casi cuatro años después el Villarreal remontó un encuentro fuera de casa. Se mire desde donde se mire, Calleja fue el responsable directo de la reacción. La Real Sociedad se adueñó con entereza del primer tiempo a partir del trío magnífico de centrocampistas —Guevara, Odegaard y Mikel Merino— y las distintas alturas de su juego escalonado. Con el resultado y la dinámica en contra, Calleja desplazó a Chukwueze de la banda a la delantera para explotar su velocidad y después sacó a Cazorla para enriquecer la asociación interior y el talento en los metros finales. La mano del entrenador.