El Liverpool estrena una nueva era

Sin casi darnos cuenta, el Liverpool comenzó a cerrar ayer una década triunfal para los equipos de LaLiga. Por primera vez desde hacía cinco ediciones no habrá un español representando a Europa en la final del Mundial de Clubes, y nuestro fútbol no puede permitirse el lujo de pensar que es fruto de la casualidad. Los éxitos de la etapa Messi-Cristiano nos han vuelto arrogantes, nos han hecho creer que los jugadores de Barça, Madrid y Atlético son mejores por el mero hecho de llevar sus camisetas. Pero ya no es así. El fútbol inglés se está imponiendo, y, sin ir más lejos, el año pasado metió cuatro equipos en las dos finales europeas.

La Premier no solo tiene más seguimiento y atractivo a nivel mundial, sino que además ha sabido hacerse con los mejores entrenadores del mundo. Klopp y Guardiola, los dos maestros que marcan la corriente del fútbol actual, dictan su filosofía desde el norte de Inglaterra, no desde Madrid ni desde Barcelona. Tras una década de éxitos, el fútbol español debe ser capaz de reinventarse si quiere sobrevivir a esta nueva ofensiva, no solo por la dificultad añadida que va a tener para seguir conquistando títulos europeos sino porque también corre el riesgo de perder atractivo de cara a la captación de nuevo talento. La hegemonía en los próximos diez años se empieza a decidir ahora.