Lim consumó con Alemany el derribo de su mejor Valencia

Peter Lim consumó sin remordimientos el derribo de su mejor proyecto deportivo en el Valencia, el que le diseñó Mateu Alemany y moldeó Marcelino. Lo ha hecho, además, tomándoselo con calma, fomentando desde septiembre una agonía que no merecía el ejecutivo balear e inclusive haciéndole un flaco favor a uno de los beneficiados, un Celades que tiene que estar harto (con razón) de tanto ruido externo que cala en el vestuario.

Lo curioso y a la vez significativo de lo que pasa en el Valencia, es que Lim no es consciente de nada de lo anteriormente expuesto, al contrario, me da que Lim a estas horas estará pensando: "Qué bien me he portado con Mateu, hasta le he dejado que venga a verme para decirme adiós". El viaje a Singapur de Alemany es otra prueba del choque (bloqueo) cultural en el que habita el Valencia.

Se puso así el punto y final a una época que, socialmente, ha sido la más tranquila de Meriton desde su llegada a Valencia y, deportivamente, la que más alegrías le ha dado a la afición de Mestalla. El legado de Alemany continuará estando presente un tiempo, al menos hasta que Lim desmonte el equipo que él le ha dejado. Con Thierry empezó la reforma.