Planeta EBike

"El nuevo deporte de la bicicleta eléctrica"

Autor: Raúl Romojaro

PLANETA EBIKE

¿Las ebikes nos convierten en esclavos de las modas?

Siempre presente en el ciclismo, la evolución tecnológica parece crear una peligrosa dependencia entre muchos usuarios.

¿Las ebikes nos convierten en esclavos de las modas?

A todos nos gusta estrenar bicicleta. Disfrutar de la última tecnología del sector, de los diseños más avanzados, de los mejores componentes… Es algo razonable, otra cuestión es que nos lo podamos permitir. Creo que entre los aficionados al ciclismo ha ocurrido así desde siempre, no pretendo generalizar al respecto, pero sí tengo la impresión de que son muchos los que realizan esfuerzos ingentes por estar lo más al día posible con sus monturas. Un fenómeno que diría ha incrementado con la irrupción de las ebikes.

El mercado de pedelec de segunda mano empieza a ser ya significativo, básicamente porque hay usuarios que quieren actualizar sus bicis con la aparición de nuevas propuestas de los fabricantes. No por una cuestión de obsolescencia, tan sólo por acceder a un motor eléctrico más potente, una batería con mayor capacidad o la ganancia de unos gramos en el peso del conjunto. Insisto en que me parece una actitud respetable por completo, aunque no tengo muy claro sí justificada en términos de rendimiento o disfrute.

Cada uno invierte o gasta su dinero en lo que considera oportuno, faltaría más. E incluso con más sentido cuando hablamos de actividades que tienen mucho de emocional y menos de racional. Nos compramos ebikes para pasarlo bien, darnos un capricho y compensar, quizá, otros sinsabores que tenemos que soportar en el día a día. Dicho esto, me parece que en ocasiones entramos en una espiral que nos lleva a crearnos necesidades imaginarias.

Tengo amigos o conocidos, además de leer muchos comentarios al respecto en las redes, un tanto obsesionados sobre la vigencia del motor de su ebike, el diámetro de ruedas más adecuado para su tipo de utilización o el recorrido de suspensiones que necesitan. Todo asumible siempre que no se pierda el rumbo, es importante mantener los pies en el suelo y plantearse si una u otra evolución nos va a hacer mejores ciclistas o elevará el disfrute a otra dimensión.

Aunque asumo que muchos tengáis una opinión bien diferente, la mía es que en contadas ocasiones va a ser así. Cualquier ebike de gama media o alta está muy por encima de la capacidad del común de los ciclistas. No podemos pretender tener en cada momento lo último o lo mejor… y ni falta que hace. Por supuesto que los caprichosos con una cuenta corriente muy saneada pueden y deben darse este gustazo de actualizar su bicicleta por el mero placer de hacerlo.

Pero como entiendo que estos casos son la excepción y no la regla, el resto de los mortales deberíamos ser en ocasiones un poco más reflexivos y razonables al respecto. Caer en las redes del márketing es fácil, peligroso… y muchas veces inútil.