Pau Torres, entre el 'prime time' y Manostijeras

Jugar en el Camp Nou siempre es un sueño para un modesto y, a la vez, un verdadero incordio. En el Villarreal, resucitado, hay sensaciones de todo tipo. A Calleja no le hace gracia, aunque dicen que "es el momento". Ha encadenado dos triunfos que espantaron los fantasmas y Barcelona se atraganta. Messi, entre críticas, es un mal negocio. Hubiera preferido la visita tras un dañino Virus FIFA. A los más veteranos, con Cazorla al frente, también les incomoda: pasan de tener el balón a perseguirlo. Sin embargo, a Gerard le da morbo recordarle a Piqué que es pichichi; y a Albiol, volver a tierra hostil. Los más jóvenes secundan esta rebeldía. Ven un escaparate. Hay tres gacelas (Anguissa, Chukwueze y Ekambi) y un malabarista (Ontiveros) con ganas de mostrarse esta noche en prime time.

Pau Torres (21 años) también pide foco. Pero lo suyo es más emocional. El Submarino sólo ha tenido en Primera a cuatro nacidos en Vila-real. Y uno es él. Tras Héctor Font, César Arzo y Xisco Nadal, el central apunta a estandarte. Lleva en el club desde los cinco años. Superó una rotura de tibia y peroné en cadetes que casi le retira. Y sólo aceptó una mili en Málaga porque, pese a su calidad, le faltan experiencias. Hoy, tras secar a Jovic, tiene un inquietante reto. Estrenarte con Suárez debe apetecer tanto como acudir al fisio y que te reciba Eduardo Manostijeras.