TOMÁS RONCERO

Mi minuto de gloria en París

Tomás Roncero nos cuenta sus recuerdos del partido que enfrento a PSG y Real Madrid en 1993 y que acabó con la eliminación de los blancos.

Mi minuto de gloria en París
Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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Me gasté los pocos ahorros que tenía. Cogí un vuelo Madrid-París el mismo día del partido y otro de vuelta ya de madrugada tras la debacle. Ni hotel ni nada parecido. Pagar 50.000 pesetas por ver a mi equipo del alma ante ese PSG que empezaba a asomar como un club millonario (con Weah y Ginola al frente) me parecía más que apetecible para hacer ese esfuerzo. En la ida había ganado el Madrid por 3-1. Ya me veía con un pie en las semifinales de la Copa de la UEFA, esa competición fetiche que en los años 80 nos dio dos títulos gloriosos (ante el Videoton y ante el Colonia de Littbarski).

Tras pasear junto a la Torre Eiffel y peritar todos los bares en torno al Parque de los Príncipes, más de 2.000 madridistas nos metimos ilusionados a las gradas. En Europa siempre nos cambia el humor. Para bien. Pero cuando fueron cayendo los goles de Weah, Ginola y Valdo, las frustración fue mutando en irritación. La famosa curva de los ultras del club parisino se cebaba mostrando banderas del Barça para regodearse más todavía. Pero llegó Zamorano (¡Bam Bam!) y con su gol agónico nos dio nuestro minuto de gloria. Exactamente lo que duró. Tras esos 60 segundos de engañoso éxtasis, un tal Kombouaré nos reventó con un cabezazo imperial. El regreso al aeropuerto fue entre el silencio y la rabia. No siempre fue fácil ser del Real Madrid...

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