Competición
  • LaLiga Santander
  • LaLiga SmartBank
  • Fórmula 1
  • Premier League
  • Serie A
  • Bundesliga
  • Ligue 1
  • Supercopa
  • Liga Portuguesa
  • Liga Holandesa
LaLiga Santander
Levante Levante LEV

-

Eibar Eibar EIB

-

LaLiga SmartBank
Rayo Rayo RAY

-

Almería Almería ALM

-

Serie A
Milan Milan MIL

-

Inter Inter INT

-

Liga Portuguesa
Liga Holandesa
Sparta de Rotterdam Sparta de Rotterdam SPR

-

Waalwijk Waalwijk WAA

-

Groningen Groningen GRO

-

Zwolle Zwolle ZWO

-

Willem II Willem II WII

-

VVV-Venlo VVV-Venlo VVV

-

Vitesse Vitesse VIT

-

Fortuna Sittard Fortuna Sittard FSI

-

España tiene portero y un plan

Se dispara España en la rutinaria clasificación para la Eurocopa. La Selección rindió a una Rumanía desorientada, peor de lo que se esperaba por el vaivén táctico de Contra. Apareció con cinco defensas en un movimiento que sonó a improvisación y que únicamente la despersonalizó. España supo ver la fragilidad rumana y jugó con rapidez y verticalidad. La superioridad se sustentó en la medular, bien compenetrados Busquets, Fabián y Saúl, y se plasmó después bajo las constantes llegadas de Navas y Jordi Alba por fuera. Ceballos y Rodrigo se cerraron en el 1-4-3-3 que ordenó Robert Moreno y los laterales se desempeñaron como dos atacantes más. Los cambios de lado a lado, con un Fabián notable en este aspecto del juego, les permitieron ganar línea de fondo y producir jugadas peligrosas. Los carrileros rumanos Benzar y Tosca quedaron superados por este escenario, aunque a Navas y a Alba les faltó algún acompañamiento en forma de desmarque de ruptura de Fabián, Saúl o los mismos Ceballos y Rodrigo.

Alcácer sí practicó este tipo de movimientos y sacó a la luz los pecados de los tres centrales de Rumanía. El delantero se lanzó entre uno y otro y acaparó el protagonismo en el área pese a las intervenciones salvadoras de Tatarusanu. España acomodó el partido a sus intereses, sosteniendo la posesión pero siempre con colmillo ofensivo. Igual de diligente fue su actitud para recuperar en fase de salida de Rumanía -18 robos en campo contrario- y asumir el dominio total del encuentro. Con el combinado de Contra aprisionado, pese al amago de ajustar a defensa de cuatro en los primeros diez minutos del segundo tiempo, Ceballos ganó sitio por dentro y puso la puntilla en apariencia con su pase a Jordi Alba en el gol de Alcácer. España fue mucho más que Rumanía, aunque el sufrimiento final pudiera variar esa impresión. Sólo Puscas alteró la tranquilidad española y tanteó un posible empate que no llegó gracias a Kepa. Robert Moreno tiene portero y un plan sobre el que crecer.

La conexión Fabián-Alcácer

Fabián se ofrece para poder recibir de Sergio Ramos. Nadie de Rumanía le aprieta. El desmarque de Alcácer entre Chiriches y Grigore abre la puerta al ataque español. Un recurso que se añade al juego de posesión característico de España.