Ganó Egipto y perdió su fútbol

Egipto organizó un torneo excelente a pesar de todos los desafíos que afrontó, empezando por aceptar acoger el torneo seis meses antes del arranque, relevando a Camerún que tuvo problemas para cumplir con los requisitos de la Confederación Africana de Fútbol (CAF). Pero el futbol del país salió perdiendo mucho en los aspectos deportivos y administrativos. El comité organizador del torneo, junto al Ministerio del Deporte, reformó seis estadios, que tenían un aspecto muy preocupante hace unos meses para acoger los partidos del campeonato continental, entre ellos el estadio de El Cairo, que llevaba cerrado varios meses. Las condiciones de los estadios antes del torneo eran preocupantes, y muchos equipos protestaron por el estado de la hierba, algo que mejoró notablemente durante el camponato, y se espera que la mejora continúe en los meses venideros.

Por tanto, Egipto salvó el torneo en un tiempo crítico, y pudo salir con muchas ventajas, empezando por volver a la escena africana después de varios años de problemas por las circunstancias políticas del país. Por contra, la federación y la selección egipcia fueron las grandes perdedoras de la Copa África. El equipo cayó en octavos, y al fracaso se sumó a la mala administración de la federación, cuya directiva terminó dimitiendo después de la eliminación.