Competición
  • Champions League
  • LaLiga SmartBank

El querubín de Fuenlabrada y la fuerza del sino

Fernando Torres ha sopesado mucho su decisión. Tenía un año más de contrato, pero ha decidido que era el momento de irse. Saber marcharse no es fácil. El momento de colgar las botas es el más duro para los futbolistas. Fernando lleva 18 años como profesional. Arriesgó su rodilla para jugar y ganar el Mundial con España y aquel exceso le pasó factura tras aquella victoria histórica. Tardó en recuperar sensaciones, pero volvió a ser decisivo en la Champions y la Europa League que ganó con el Chelsea y en la Euro2012, que fue el máximo goleador con España igual que en la Copa Confederaciones de 2013.

Cuelga las botas uno de los mejores delanteros de la historia de España. Un mito del fútbol español que alcanzó el olimpo de nuestro balompié con su gol a Alemania en la final de la Eurocopa 2008. Era la fuerza del sino. Torres había sido campeón de Europa con España Sub-16 y con España Sub-19 marcando en la final el gol de la victoria. Y con la absoluta hizo lo mismo en la culminación de la obra maestra de Luis Aragonés, ese sabio que sigue dando consejos a Torres porque cuando Fernando recuerda conversaciones dice: "¡Ah! Esto Luis me lo decía por esto”.

Su futuro estará donde él quiera. Primero quiere formarse porque tiene madera de dirigente del Atlético o de la Federación. Las puertas del Metropolitano las tiene abiertas. Y nunca había pensado ser entrenador, pero igual ahora le pica el gusanillo. De momento, va a saborear sus últimos partidos en activo como hizo con sus últimas apariciones en el Atleti, disfrutando de cada balón, de cada carrera, de cada gol, de cada acción. Disfrutando del fútbol como le decía Flori, su madre, cuando iba a entrenar a Orcasitas: “Fernando, si no te lo pasas bien y no quieres ir, no vayas”. Y siempre se divirtió. Deja el fútbol en activo un grande de España. Empieza una nueva vida un ser humano excepcional, un tipo que nunca ha tenido una polémica con nadie y que nunca ha perdido la humildad ni ha olvidado de donde viene. Se retira el querubín de Fuenlabrada. Pero aún le quedan unos cuantos partidos. ¡Vamos a disfrutarlos!