Redondo, uno de los nuestros

Fernando Redondo fue el primero de los grandes iconos de la afición madridista que no se fue del Bernabéu como merecía (luego llegaron los casos de Del Bosque, Hierro, Raúl, Casillas, Cristiano…). El argentino se ganó el respeto y la admiración de la afición por su indiscutible jerarquía, sus galones y su liderazgo (en el campo y en el vestuario). Era elegante, se hacía respetar, amedrentaba al enemigo con sólo una mirada y lograba aupar a ese grupo en el que Raúl, Hierro, Sanchís, Roberto Carlos, Seedorf, Morientes y Mijatovic fueron dando formato a la inolvidable Séptima.

En la entrevista de los compañeros de La Nación me emociona ver cómo Redondo traslada lo que sintió en el Bernabéu en el improvisado homenaje que recibió en aquel amistoso ante el Milán. Él siempre se sintió madridista y su adiós fue un hasta luego, aunque las circunstancias han evitado que haya vuelto al club. Redondo ganó dos Champions siendo el jefe del centro del campo y si Florentino no hubiese necesitado hacer caja para fichar a Figo le habría mantenido para que hubiese acompañado a Zidane y Casillas en la foto de la Novena. Fernando, siempre serás de los nuestros.