Poner la guinda en San Mamés
El Real Valladolid viaja a Bilbao para completar un 2018 con la intención de sumar tres puntos más para cerrar un año mágico.

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Llega el último partido del año 2018 para el Real Valladolid y lo hace nada más y nada menos que en el nuevo San Mamés. Un escenario ideal para poner punto y final a un año mágico, en el que el equipo terminó ascendiendo sorprendentemente y fue comprado por uno de los mayores iconos mundiales del fútbol, Ronaldo Nazario. Ganar al conjunto rojiblanco hoy sería la guinda para un año que, en cualquier caso, ya pasará con letras de oro a la historia de un club que, además, ha cumplido 90 años. Sumar los tres puntos, irse de vacaciones de Navidad con 23 y dejando muy tocado al equipo que marca el descenso sería la mejor manera de cerrar un año deportivo donde el fútbol volvió a hacer su magia y lo que parecía perdido en el mes de abril se convirtió en un ascenso a Primera División en junio.
Gran parte de la culpa de este milagro la tiene Sergio González, el técnico que le dio la vuelta al equipo, otra mucha Miguel Ángel Gómez, el hombre que saca más con menos. Y es que sólo el hecho de pensar que el Valladolid es el conjunto con menor presupuesto de Primera y que, sin embargo, camina por el centro de la tabla y ha puesto en muchos problemas a los tres grandes de la LaLiga es para valorar el trabajo del andaluz. Y todo ello sin suerte con el VAR. Cuando le ha podido perjudicar, le ha perjudicado, cuando le podía beneficiar no ha intervenido. Es deseable que hoy en Bilbao no se hable del vídeoarbitraje. Sería la mejor noticia para el fútbol. Los blanquivioletas saldrán a hacer su partido y a honrar una camiseta que nos ha proporcionado un año de emociones. 2019 también las promete.



