Coca: castillo mudéjar, la cuna de Cándido y una peña dedicada al Buitre

Pasado romano. Coca es un municipio segoviano situado en la horquilla que forman las confluencias de los ríos Eresma y Voltoya. Las fosas naturales y riberas generadas junto a los dos ríos y la gran masa de pinos que los rodean han convertido a esta población en una de las más saludables de España. Como lugar de asentamiento estable hay que remontarse a la primera Edad de Hierro (750-550 A.C.) y se le llamaba Cauca. Pero es Roma la que dejó su impronta en el lugar, hasta el punto de que aquí nació el Emperador Teodosio El Grande (año 346). Pero el gran atractivo turístico de Coca es su castillo mudéjar, ordenado construir por la familia Fonseca a partir de 1453. Se conserva en perfecto estado y actualmente acoge la Escuela de Agentes Forestales. Pasados varios siglos allí se instalaron las tropas napoleónicas (1808), que saquearon el pueblo, quemaron el archivo municipal y también la fábrica de vidrio. Al irse dejaron el castillo en ruinas. No dejaron buen recuerdo, no...

Cándido. El pueblo tiene actualmente 1.826 habitantes censados. Quizás el más popular nacido aquí, en 1903, fue Cándido López Sanz, el conocido hostelero que en Segovia se hizo famoso por su mesón ubicado junto al Acueducto. Falleció en 1992, reconocido como ‘Mesonero Mayor de Castilla’. También los caucenses presumen de su casco urbano, que ha respetado al máximo la etapa medieval. Y te hablan con alegría de su Banda Municipal de Música, que en 2017 cumplió su Centenario. Suenan muy bien.

La peña. Los madridistas de Coca tuvieron el valor de formalizarse como peña en 1984, a pesar de que en esa época ganaron dos ligas seguidas la Real Sociedad (1981 y 1982) y el Athletic de Bilbao (1983 y 1984). La familia Mata fue la impulsora. Siete meses antes había debutado el Buitre en Cádiz. Hechizados por el fenómeno del rubio canterano, se adhirieron a la Agrupación de Peñas ‘Emilio Butragueño’. “Nos ha visitado varias veces y se lo agradecemos mucho, porque fue el gran ídolo de casi todos los que arrancamos con la peña en los años 80”, nos relata satisfecho el presidente, Pablo García. En los viajes de la Copa de Europa se hizo famosa la Peña de Coca por ir al estadio con una charanga musical que animaba el cotarro en los momentos difíciles del equipo. Sus socios pagan un cuota anual de 60 euros y ahora mismo están inscritos 78. Todos ellos han recuperado la sonrisa con Solari. Algunos ya han reservado entrada para la final del Metropolitano...

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