El cuento de nunca acabar del Madrid

De mal en peor. LaLiga es el cuento de nunca acabar para el Madrid, reprobable otra vez su conducta general. Su forma de afrontar el partido, con una indolencia y pasividad insoportables, encalló contra la seriedad de los de Caparrós. Al Sevilla casi le sobró con Ben Yedder, engrandecido por el abandono de la línea defensiva.

Campo libre. Debía ser conocedor Zidane del nuevo traje del Sevilla. El fútbol directo que expone Caparrós demandaba presionar a los lanzadores. Nadie lo hizo. Ni Lucas ni Asensio ni Benzema ni Ceballos. Su desidia contaminó a toda la zaga madridista, incapaz toda la noche.

Dinamismo. Los desmarques por todos los lados de Ben Yedder fracturaron al Madrid. Se sirvió de la distancia y el nulo entendimiento entre los centrales. Preocupante resultó la ineficacia de Vallejo, su peor partido desde que está en el Madrid (sólo ganó el 37% de sus duelos). Desbarró en el juego aéreo.

Los otros tres. Tampoco estuvieron mucho mejor Nacho, Ramos y Theo, absolutamente sobrepasados. Atacó bien el Sevilla por los costados sin tener referencias ofensivas claras en esas zonas. Caían Muriel y Ben Yedder, llegaba Escudero y Layún asomaba en zona de finalización. No necesitó más ante un Madrid de rebajas permanentes en LaLiga. Ni su apañado final palia otra actuación censurable.

Desatención central

Abatido Vallejo por alto, Ramos no rectificó sus errores. Dejó que Ben Yedder le ganara la posición y la carrera en la jugada del primer gol. 

A demasiados metros

Situación similar. Vallejo sale mal y tarde de zona ante el movimiento en apoyo de Muriel y su espalda queda desocupada. Ahí aparece Ben Yedder y Ramos no reacciona. Fue el 2-0.