TOMÁS RONCERO

Bayern: nuestro talismán del siglo XXI

Nos cruzamos con ellos en los caminos hacia la Octava (año 2000), Novena (2002), Décima (2014) y Duodécima (2017).

Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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Otra vez el Bayern. El admirado y repudiado enemigo a la vez. El bombo quiso enfrentar a los dos grandes favoritos para las casas de apuestas. Pero lejos de asustar, el reto motiva mucho a los madridistas. En esta edición de la Champions al equipo de Zidane no le ha afectado el mal de altura. Le gustan los retos grandes. Por eso eliminó al PSG con grandeza y por eso cuajó un partidazo en la ida de Turín ante la Juventus. Al Madrid le estimulan los retos de alto copete. Y el Bayern de Heynckes lo es. Medirse ahora a ellos a dos partidos es mejor que a un solo partido en la final de Kiev. A dos encuentros, los alemanes son más asequibles. Cierto que la incorporación de James ha fortalecido su sistema de creación, del que se están beneficiando Lewandowski, Müller, Robben y Ribéry, sus cuchillos afilados en ataque. También están ahí los españoles Javi Martínez, Thiago y Bernat. Y apunten a Alaba, Hummels, Vidal, Kimmich… Menos mal que Neuer no ha reaparecido todavía, pero el resto son un equipazo brutal. Eso sí, el Sevilla de Montella demostró que con un planteamiento serio y ordenado se les puede plantar cara sin problemas.

Además, el Bayern es talismán desde que empezó este siglo. Nos cruzamos con ellos en los caminos hacia la Octava (año 2000), Novena (2002), Décima (2014) y Duodécima (2017). O sea, que han pasado de Bestia Negra (como lo fueron en los años 70 y 80) a convertirse en nuestros conejitos de la suerte de casi todas las últimas Champions conquistadas. Por eso, mucho respeto al Bayern, pero miedos cero. Somos el Madrid, el rey de la competición por excelencia. Ellos tienen cinco Copas de Europa, pero nosotros 12… Europa y el mundo se pararán de nuevo para ver este gran doble duelo. Y si les dejamos en la cuneta, gran final en Kiev ante el Liverpool (revancha de la final perdida con ellos en 1981) o ante la Roma (vengaríamos al Barça). La vida sigue siendo blanca y bella amigos.

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