Lo que nos queda hasta junio
Pero cuando llegue la nada, el páramo más seco y árido, se empezarán a suceder los rumores/noticias/intenciones y correveidiles para la próxima temporada.

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Después de que Mateu Lahoz señale el final de este Espanyol-Real Sociedad, apenas quedarán diez jornadas de Liga, ese tramo al que esperan llegar todos los equipos en la mejor posición para afrontar el sprint final. Todo lo que no sea ganar será un adiós definitivo para los de Quique de seguir soñando con esa séptima plaza, o al menos repetir la octava de la campaña anterior. Las “buenas señales” que percibe Quique, y que se aprecian en algunos aspectos del juego, deberán corrobarse en el mediodía de Cornellà-El Prat, un buen momento para confiar en que la primavera ha aterrizado en la plantilla tras un duro invierno.
Pero cuando llegue la nada, el páramo más seco y árido, se empezarán a suceder los rumores/noticias/intenciones y correveidiles para la próxima temporada. El primero se verá esta tarde. El técnico dio ayer como “irreversible” la situación de Pau, que se irá en junio. Es justa la argumentación de Quique. El Espanyol tiene un problema con sus canteranos, pues nadie se despide por la puerta grande, ni el mismísimo Tamudo en su día. Hay un plan en la cantera, pero no en el acople de estos jugadores al primer equipo (Roca, Melendo y otros) ni tampoco en la gestión de su adiós. Al margen de Pau, luego estará el caso de Quique y cómo Perarnau y Lardín (si sigue) deberán lidiar otra reconversión, aligerando sueldos, fichando jugadores que están por crecer, intentando regenerar una ilusión a una afición cada vez menos ilusa. Lo que nos queda hasta junio dependerá de los que suceda este domingo. La última bala de una temporada insulsa.



