Un pasillo de entrada y otro de salida
Amor se sacó de la manga una ley particular según la cual no hay que hacer pasillo a un equipo que gana una competición en la que no participas...

Noticias relacionadas
Uno, que a pesar de los años en la profesión, sigue siendo un canelo, tenía previsto en la agenda que el tema del pasillo de honor al Madrid en el Bernabéu por parte del Barça iba a ser parte del menú del Clásico. Pero, como uno es un primavera, esperaba que el debate se cerrara en pasado domingo por la noche en la sala Ricard Maxenchs del Camp Nou cuando Ernesto Valverde dijera que no había problema para hacerle el homenaje de inicio al Madrid. Pero la realidad es otra muy diferente y antes de Valverde habló Guillermo Amor recitando lo que parecía una letanía escrita en un despacho de asesores de comunicación ajenos al cualquier código futbolero. Y Amor se sacó de la manga una ley particular según la cual no hay que hacer pasillo a un equipo que gana una competición en la que no participas. Flipante.
Muchas veces (y con razón) se acusa a los medios de crear debates inanes en torno a partidos de máxima rivalidad. Pero esta vez, toda la culpa reside en los gabinetes externos de comunicación. No creo que la mayoría de culés vean intolerable hacer el pasillo al Madrid. No es plato de buen gusto, obviamente, pero es lo menos importante del partido. Y ante una ocasión así, lo más inteligente es ser educado porque arrieritos somos y en el camino nos encontraremos. Lo fundamental es ganar el encuentro y que el pasillo al Madrid sea el de salida.



