Sobre las palabras de Sergio
El sistema de Quique no favorece excesivamente la aparición de Sergio. Cierto que Javier Aguirre y Sergio González tuvieron en él a su mejor aliado en el campo...
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Las declaraciones de Sergio García me gustan, demuestran espíritu competitivo y hambre de éxito, algo por cierto de lo que no vamos sobrados los pericos. Al igual que hiciere Diego López hace unas semanas, Sergio se ha reivindicado ante los micrófonos. Claro, conciso y sin circunloquios, ha manifestado que no ha venido al Espanyol a estar en el banquillo y que quiere ser un futbolista importante. Sus declaraciones vienen a evidenciar que no se resigna a venir a retirarse a casa, algo de lo que sus detractores apuntaban en verano, sino todo lo contrario. Cierto es que el rendimiento de Gerard, principalmente, y el de Leo Baptistato, en menor medida, no dan muchos motivos para el cambio, pero el del Bon Pastor, como viejo roquero que es no se resigna a ello y alza la voz pidiendo más minutos.
El sistema de Quique no favorece excesivamente la aparición de Sergio. Cierto que Javier Aguirre y Sergio González tuvieron en él a su mejor aliado en el campo, pero lo hacían partiendo de una propuesta de juego donde el mismo era el protagonista máximo, el killer por el que jugaba el equipo. Ahora todo se centra en la velocidad de los puntas y del extremo Piatti, una propuesta un tanto conservadora que hace que las apariciones de Sergio García se produzcan muchas veces en la banda, alejado de su hábitat natural que es el gol. Sin duda no estamos ante ese jugador de hace 3-4 temporadas, por razones físicas obvias, pero el aprovechamiento de sus múltiples virtudes es uno de los deberes del míster, que le está sacando escaso rendimiento a su talento. ¡Sergio demuestra lo que vales!



