ARITZ GABILONDO

Una España contra los elementos

Otro día hablaremos de la decisión de la FIFA de hacer negocio llevando este Mundial a la India en esta época del año jugando para ello con la salud de chicos menores de edad.

Aritz Gabilondo
Aritz Gabilondo (San Sebastián, 1980) es redactor jefe de fútbol internacional de AS. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, empezó su carrera en El País y desde 2002 trabaja en AS. Ha cubierto Mundiales, Eurocopas y Juegos Olímpicos para este diario. Es comentarista de fútbol internacional en Cadena Ser, Movistar+ y Mediaset.
Actualizado a

Noticias relacionadas

Se acaban los calificativos con esta generación 2000. España volvió a eliminar a Francia -como en el Europeo- y está en cuartos del Mundial. Algo muy meritorio a la vista de los elementos que rodean su participación en la India. Ante los franceses fue necesaria una remontada y superar varias circunstancias que nadie desea: alrededor de 30 grados, una humedad del 78% y un cambio de sede solo dos días antes que le llevó a cruzar el país de punta a punta en un trayecto de 1.500 kilómetros. A cualquier profesional le hubiera afectado ese contexto; a chicos de 17 años, aún más. Otro día habrá que hablar del dudoso gusto de la FIFA de hacer negocio llevando el Mundial a la India jugando para ello con la salud de chicos menores de edad. Muy triste.

El caso es que España dio la vuelta al partido y gracias a un gran segundo tiempo enderezó una situación tremendamente delicada. Por todo lo anteriormente mencionado no estamos viendo quizá la mejor versión de La Rojita, pero esto es un Mundial y lo que cuenta es ir pasando rondas y eliminando rivales. En una categoría y en una edición que claramente prima a los jugadores físicos por encima de los talentosos, la Selección ya está entre los ochos mejores y de la clase de Gelabert, Sergio Gómez, Ferrán Torres, Lara o Abel Ruiz es imposible dudar. El siguiente obstáculo es Irán. Suena factible pero es la revelación del torneo. Jugadores físicos, poderosos y hechos. Justo lo contrario que nuestra España. ¿Más difícil todavía?

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados