Zé Roberto y su eterna juventud

Zé Roberto y su eterna juventud

A punto de los 43. Ahora juega de lateral izquierdo, su velocidad no es tan explosiva como antes, pero resuelve. Lo hace en un grande como es Palmeiras y no deja de asombrar. Tiene 42 años, pero el 6 de julio su calendario cambia a los 43. El jueves volvió a ser titular (ante el Santos) y hace tres semanas marcaba ante Tucumán en Libertadores. Se llama José Roberto da Silva Júnior, pero ese nombre no nos dice nada. Mejor llamémosle Zé Roberto. Sí, el que jugó en Real Madrid, Bayern o Bayer. El secreto de la eterna juventud se esconde en Sao Paulo y habla con voz de zurda. Dicen que se retira en este 2017. Dicen....

Fútbol en verde. Bishop’s Cleeve, Shortwood United, Briscombre & Thrupp... Son los rivales ante los que el Forest Green Rovers arrancará la 2017-18, en la que quiere contagiar su proyecto verde a todo el Reino Unido. “The secret is... green”, han titulado tras el ascenso del equipo a la Cuarta División. El viaje nos lleva al estadio The New Lawn. Su hierba es orgánica (¿la del resto de estadios no?), su energía procede de paneles solares y el agua con el que riegan el césped cae del cielo, de esa lluvia que es copyright en UK. El equipo se mueve con el único combustible de una dieta vegana. La única carne es la del puma que luce como logo en sus camisetas.

China y la FIFA. El próximo Mundial se juega en Rusia, pero también en China. Hisense es la última empresa en sumarse al pastel patrocinador de la FIFA, pero ese desembarco no sienta bien a algunos miembros del máximo organismo del fútbol; no todo es dinero, esgrimen. Hisense se une a Wanda Group o Vivo, otros sponsors chinos del proyecto. Algunas fuentes citan en 300 los millones que dejó de ingresar la FIFA en 2016 por la corrupción y las discutidas elecciones de Rusia y Qatar como próximos escenarios de la gran fiesta del deporte rey. Un deporte al que sólo le falta vivir un Mundial en China para hablar mandarín de la mañana a la noche.

Teatro y Juve. Dicen que gustó, que los aplausos sonaron y sonaron bien el miércoles en el Castello Sforzesco de Milán. El teatro como cruce de pasiones futbolísticas, pues Facchetti y la Juventus no casan bien. La obra se titula Mi voleva la Juve (Yo quería a la Juve) y la firma Gianfelice Fachetti, hijo de la leyenda del Inter, Giacinto. El texto es del actor y director artístico Giuseppe Scordio, a quien Gianfelice preguntó: “En serio, ¿el título no se puede cambiar?”. Se dejó con el que nació. Y así gustó en Milán, hogar del mítico Fachetti y que durante un par de horas se rindió a la Juve.

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