Desde Tiko, nadie ha chutado así

A falta de un fútbol brillante, el Athletic se agarra a sus individualidades y al balón parado para sumar tres victorias seguidas que le pasan del infierno al cielo, con puntos de Champions. Le bastaron un chutazo desde fuera del área de Raúl García, como en Riazor pero con su pierna mala por decir algo, y otra acción de estrategia al igual que ante el Valencia. San José la guisó y Laporte se la comió. Así de simple y así de difícil ante un Granada peligroso en sus extremos y en la mediapunta. Lekue y Balenziaga supieron sufrir y tragar saliva ante Carcela y Andrés Pereira, muy profundos. Kepa Arrizabalaga, muy puesto, supo sacar una mano de oro para desviar al larguero el tiro de Bueno.

Desde aquellos cañonazos de Tiko, los bautizados tikotazos, no tenía el Athletic un lanzador así desde fuera del área. Raúl García es una amenaza permanente para el portero rival. Le pega con todo el corazón, ese que le jugó una mala pasada en verano y le retrasó su preparación. Quien no lo intenta, no marca. Al Athletic se le dan muy bien los equipos de Paco Jémez. Tiene mucho que ver con su capacidad para presionar arriba. Y eso que el Granada apenas falló en la salida del juego.