Escupitajos, despidos y un incombustible

Lautaro Acosta. 28 años. Delantero de Lanús, el campeón vigente de Argentina, y un pasado no demasiado afortunado en la Liga (Sevilla y Racing). La Copa Sudamericana lo puso frente a un rival vecino, Independiente, y un entrenador, Gaby Milito, también con historia en el fútbol español. Pasaron los de Avellaneda (0-2 en la ida, 1-0 en la vuelta), pero el asunto terminó de mala manera. Con Lautaro Acosta escupiendo al DT, que, según explicó el delantero en su defensa, estuvo “mariconeando” todo el partido, provocándolo con comentarios burlescos y despectivos. No se reflejó en el acta, así que el asunto murió sin castigo.

Beccacece. El amigo de Sampaoli, el fiel ayudante en quien más se apoyó durante la primera Copa América que alzó Chile, fracasó en su primera aventura como entrenador. Ya sí, es definitivo. La U lo despidió este fin de semana (en plenas fiestas patrias) tras perder la Supercopa ante Católica. Nueve meses duró el experimento. Dieron para un 8-1 ilusionante en el arranque, pero para nada más: cinco victorias, nueve empates, diez derrotas. El peor entrenador de la historia con más de diez partidos dirigiendo. Sobrevivió al Clausura, pero el Apertura no lo acaba. Tras cambiarlo todo, volvió a resultar un desastre. Y el destino le condena a un final surrealista: por cuestiones burocráticas (en fiestas patrias no se abren las notarías), el técnico aún tuvo que dirigir ayer en la Copa Chile. El despido se hace efectivo hoy.

Benito Floro. También perdió el puesto la semana pasada Benito Floro (64 años), de paso discreto y silencioso por la selección de Canadá. No sobrevivió a quedarse sin Mundial 2018 (sólo ha logrado disputar uno, México 86). Le agradecen la dedicación y la integridad, pero ambas partes ya han dicho que no más. México y Honduras fueron los que superaron la segunda ronda de clasificación y se metieron en el hexagonal final. Canadá terminó en tercera posición (el cuarto fue El Salvador), con siete puntos, sólo uno menos que Honduras, que logró casualmente empatar en cancha del intratable México. Todo con muy mal olor. Durante la semana un empresario ofreció dinero a El Salvador, y los jugadores lo grabaron, si ganaban, empataban o perdían por la mínima ante Canadá y favorecían así a Honduras.

Azkargorta. A los 62 años, el Bigotón volvió a tomar un banquillo. En Bolivia, por supuesto, país que ha decidido convertir en suyo. Esta vez en el Sport Boys (antes entrenó a la selección, al Bolívar y al Oriente Petrolero). En su precipitado estreno perdió en Sucre (2-1), tras ir ganando 0-1, y este sábado arrancó un empate (2-2) frente a The Strongest después de ir perdiendo 0-2. Progresa, pero tiene trabajo: el campeón del pasado Apertura marcha penúltimo, con los mismos puntos que el colista, 3, después de cinco fechas. Quedan 17 y un ilusionante viaje por la Libertadores. Azkargorta ha vuelto.