Los ‘citizen’ se ven ahora como equipo

El Madrid es posiblemente el equipo más flojo de las semifinales. No por historia, ni nombre, por supuesto, ni tampoco si se mira al último medio centenar de encuentros entre equipos españoles y extranjeros (sólo nos han eliminado un par de veces). Pero no hace falta hacer un gran esfuerzo para recordar que es capaz de altibajos alarmantes. Digo esto para empezar porque parece que el City sea un trámite y les garantizo que tiene suficientes armas para eliminar al Madrid. En el equipo inglés, muy conscientes de que desde la capital española llega la sensación de que el pase a la final está casi asegurado, se hace un cálculo sencillo: el Madrid era el equipo que quería todo el mundo porque es el que más le conviene. Tiene flojeras defensivas que pueden aprovechar Agüero o De Bruyne. Si se les da el balón y se defiende con orden, los blancos sufren. Y el City siente que no tiene nada que perder, que su trabajo está hecho en la Champions.

En 2012, los dos equipos se encontraron en la fase de grupos. Era un mejor Madrid y un peor City, y el conjunto español supo darle la vuelta pero sólo al final tras ir perdiendo 1-2 en el Bernabéu. En Manchester empataron a uno. No les separó tanto. El bajón del City esta temporada se debió a las bajas de sus jugadores más importantes y a la sensación de que el curso se había acabado cuando se confirmó la llegada de Guardiola. Se repuso a lo segundo con suficiente fuerza mental para batir al PSG, al que redujo con un esfuerzo defensivo colectivo y la calidad de sus jugadores de arriba. Ahora, más que nunca, el City se siente equipo y huele a gloria. No teme al Madrid ni a la historia. Ese es su gran peligro...