Se evitó lo que no se quería, no se consiguió lo deseado

Noticias relacionadas
El Barcelona logró evitar en el sorteo al Bayern de Múnich, el único rival al que no querían en el vestuario y no tuvo la suerte de enfrentarse ni al Wolfsburgo, ni al Benfica ni al Real Madrid, que eran los equipos indiscutiblemente favoritos para los seguidores barcelonistas de cara al sorteo. Así que el resultado final y el enfrentamiento contra el Atlético supone una eliminatoria dura que deberá de lucharse al máximo ante el único equipo que medio le aguanta el ritmo en la Liga, pero nada deprimente. De hecho, el Atlético nunca ha podido ganar al Barça de Luis Enrique.
Ha dado muestras el Barcelona de ser un excelente competidor en eliminatorias ásperas y en series con gran concentración de partidos. Muy pocos equipos pueden aguantarle el ritmo al Barcelona de forma sostenida. Las series de tres partidos ante el Espanyol o el Athletic de Bilbao así lo atestiguan. Ahora, no tendrá tres partidos contra el Atlético pero a la vuelta del parón de selecciones, el Barça deberá de enfrentarse en cinco días al Real Madrid y luego al Atlético en eliminatoria a ida y vuelta, un paisaje reconocible para el equipo barcelonista.



