Ulloa, Caballero y Rashford, héroes del fin de semana

Ulloa. Salió a la desesperada, con el Leicester empujando pero sin muchas opciones de romper al Norwich. Salió, marcó, y lo hizo a su más puro estilo. Internada por la derecha, centro y remate.

Chiellini. Volvía tras la lesión el mejor defensor italiano del momento y Allegri recompuso su habitual defensa de tres centrales junto a Bonucci y Barzagli. Ganó una Juve en forma que ya vuela en Italia y huele a un nuevo campeonato.

Hernanes. Le metió en el campo Allegri ante el Bayern en Champions cuando aquello parecía una debacle y la Juve reaccionó. Ya el domingo volvió a ser el eje en el medio de un equipo sin Marchisio.

Caballero. Paró tres penaltis, le dio la Copa de la Liga al City en lo que debería ser el último título de Pellegrini en su etapa en el equipo y resolvió una final que se recordará por muchas cosas. Lucas Leiva, central en el Liverpool, y Fernandinho por fin más liberado...

Rashford. 18 años y acaba de irrumpir con mucha fuerza en el fútbol inglés con cuatro goles decisivos en dos días. Dos en Europa League y otros dos al Arsenal. Juventud, mucho fútbol en sus botas y también gol.

Leicester. Faltan once partidos, pero hasta la antepenúltima jornada no va el Leicester a jugar ante uno de los grandes. Será el United, y para entonces tal vez el sueño del título sea una realidad.

Diego Costa. La profundidad que da en el Chelsea sigue dando frutos. Perdía el equipo de Hiddink cuando le llegó un balón profundo, estiró a la defensa rival hacia atrás y encontró a Fàbregas. Fue el empate y el crecimiento del Chelsea, que ganó en Southampton.

Pizarro. Quinto máximo goleador de la historia de la Bundesliga tras marcarle al Darmstadt el gol del empate con el Bremen. Una portentosa carrera del peruano, que sigue engordando sus cifras.

Tévez. Perdió Boca ante Racing en un partido muy malo, en el que Tévez lo quiso hacer todo e hizo muy poco. Bajó a recibir, trató de organizar, se alejó del área en exceso y perdió su potencial.

Dep. Cali. Un apunte de la Copa Libertadores tras un violento y desagradable partido entre el Deportivo Cali y Boca. Una batalla que iniciaron los colombianos, y que terminó por desquiciar a todo Boca.