De los prodigios del Mobile World Congress a los del Messi World Congress

Santi Giménez
Subdirector de AS
Nació en Barcelona en 1968. Estudió Ciencias de la Información y Filosofía. En 1988 entró a trabajar en la revista Barcelona Olímpica, en 1990 en el diario Las Noticias. Tras cerrar ambos medios se incorporó al Diario de Barcelona en 1990, que no cerró hasta 1994. En 1994 entró en SPORT. Se incorporó al Diario AS en 2010, donde es Subdirector.
Actualizado a

La Ciudad de los Prodigios. Así bautizo Eduardo Mendoza a Barcelona en una grandiosa novela publicada en 1986. En ella, Mendoza relata como Barcelona evolucionó entre el periodo de las Exposiciones Universales de 1888 y 1929. Lo explica siguiendo el auge de un sensacional personaje llamado Onofre Bouvila, que llega a la ciudad siendo un destripaterrones y acaba siendo el dueño de todo. A día de hoy, Barcelona sigue aferrada a la idea de las exposiciones como escaparate. La ciudad acaba de padecer el lío del Mobile World Congress, un simposio que trata de sentar en una misma mesa a gente que inventa cosas para reunirse a distancia y que se quejan de las huelgas del metro cuando van con chófer y limusina al congreso.

Intento fallido. El Congreso de Móviles ha coincidido con la exhibición de Messi en el Emirates y si hacen una búsqueda en Google poniendo ‘Barcelona’, lo primero que les aparecerá es FC.Barcelona y no el dichoso congreso de cachivaches. Y por si quieren más argumentos, en las páginas referenciadas por el buscador universal sale más el nombre del jugador argentino que el de la ciudad. Valen más dos goles en Londres que un congreso con Zuckeberg, que dicho sea de paso, se ganó su sitio en las noticias por cenar con Piqué, defensa del Barcelona, y no por su conferencia a favor del internet libre.

Noticias relacionadas

El mejor embajador. A día de hoy, justo es reconocerlo, Leo Messi es el mejor embajador de la ciudad y del club. El Barcelona no es el equipo que más dinero tiene; no es el que paga los mejores sueldos; no es el que asegura (ni mucho menos) una estabilidad judicial, ni social, ni paz con la hacienda pública. Lo que ofrece el Barça a los que quieran sumarse al proyecto blaugrana es, ni más ni menos este lema: “¿Quiere usted jugar con Messi?”. Desengañémonos. A día de hoy, con el EBITDA pisando los talones del club, con el patrocinio de Qatar paralizado y con una entidad dependiendo de un equipo de fútbol, el mayor reclamo para atraer a los cracks mundiales se llama Messi.

Un anuncio cada día. Messi es un anuncio cada tres días. Cada partido que juega Leo es una invitación a los cracks del mundo para fichar por el Barça y jugar a su lado. Pero eso tiene un precio. La renovación costará más que el Mobile World Congress.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados